No hay nadie en mi vida
solo ciertos dioses y demonios
se sientan en mi cerebro
a alimentarse de mis alegrías.
Apagan todas mis luces
cuando voy a dominarlos
finalmente
se sublevan en contradicción
No, no salgo con nadie
quise intentarlo, me sentí incompleto
dibujé sonrisas azules en mi rostro
con tintes de mezquindad
Tú partiste con mi alma danzando en tus manos
cuando quise liberarme
volviste a reclamar tu presa
yo me rindo, sigo siendo tuyo.